martes, 22 de julio de 2014

Las palabras y el tiempo se quedan cortos, no son suficientes
No hay te quiero tan especifico para que te lo exprese,
Ni un gracias tan grande para agradecerte.

Pero tengo mis pensamientos en los que estás constantemente,
Mis pensamientos que recuerdan 
Desde el primer al último momento junto a ti
Desde el primer beso hasta el último que te di.

Tengo mis labios que no dejan de desear los tuyos
Tengo mis brazos que añoran con tenerte siempre entre ellos 
Mis labios que te buscan en el aire cuando no estás presente
Mis brazos que no se cansan de rodear tu cuerpo.
 
Entre tus labios encuentro la calma y entre tus brazos me quedo
En tus labios me pierdo y en tus brazos me aferro
El frío podrá ser intenso
Pero no se compara a la sensación de un beso o un abrazo tuyo.
 
Pero sobre todo tengo un corazón del que eres dueña,
Un corazón que se acelera al verte o al hablar de ti
Un corazón que siente cada beso, abrazo y momento a tu lado.

Y por supuesto tengo un corazón 
Que a cada día, a cada momento 
A cada abrazo y a cada beso te quiere más.

domingo, 20 de julio de 2014

Te escribo porque mi lenguaje es silencioso, porque lo que siento lo expreso por medio de miradas, caricias, gestos y sonrisas. 
Te escribo porque para mi es más fácil plasmar en el papel lo que quiero decir, porque el expresar mis palabras es difícil para mi, porque lo que digo nunca es suficiente. 
Te escribo porque tú me inspiras, porque tus besos tienen el sabor más dulce y tu cuerpo es el papel en el que siempre quiero escribir.
Te escribo porque tus locuras son mi alegría, porque tu sonrisa me da vida y tu presencia felicidad.
A pesar de que te he escrito en distintas ocasiones lo que siento, siempre hay algo más para decirte porque este sentimiento crece cada vez más dentro de mi. 
Te escribo porque no solo quiero dejar huella en tus labios y tu piel, sino también en tus ojos, en tu sonrisa, en tu pensamiento y en tu vida...

miércoles, 16 de julio de 2014

Ahora resulta que yo soy el culpable de todo, después de haber cargado con todo el peso yo solo, después de que las nubes se agolparan sobre mi cabeza y la tormenta se desatara en mis ojos, después de que el mundo me pisoteo a su manera y me quitara el aire que respiraba.
Tú no tienes nada de que preocuparte, al fin al cabo nunca te ha importado ¿porque hacerlo ahora? No necesito de tu compasión, tus disculpas o tus lamentos, es suficiente con lo que me digo a mi mismo, déjame lidiar con el dolor y el odio que no se van.
Pese a que me cueste creer la situación, es inevitable no pensar en la realidad de ella...Tal vez eso es lo que necesito, no pensar, aunque mi mente sea el peor enemigo, porque los pensamientos son oscuros y no encuentro la manera de cambiarlos.
Sin embargo, en el juego de azar que es la vida todo puede pasar, hoy estás abajo pero mañana tendrás que estar arriba, como se puede ganar también se puede perder...

miércoles, 25 de junio de 2014

Fueron pocos días en los que tuve la oportunidad de acercarme a tu piel como nunca antes pude, días en los que conocí lo suficiente, en los que tu sonrisa alegraba mis mañanas, días en lo que encontré más cosas que me gustaron de tus dulces y alocados gestos, un sin fin de sonrisas se dibujaban en mi rostro al verlos. 

Fue mucho más que un acercamiento, fue un breve encuentro entre palabras, sonrisas, gestos, miradas, pensamientos y uno que otro cosquilleo leve. Sin embargo, fueron días para darme cuenta que no solo existen amores eternos, complejos, asfixiantes, platónicos, de una noche... sino también amores imposibles.

Pero a fin de cuentas, me quedo con lo poco que vivo y con lo mucho que imagino, porque mi existencia no es la que quiero sino la que puedo alcanzar, porque el desear está más allá de mi materialidad, porque lo que se quiere no siempre se consigue y aunque tengo claro lo imposible de esto, también me queda la satisfacción de la realidad que fue.

martes, 13 de mayo de 2014

Memorias confusas de un asesino.

Era una tarde oscura y lluviosa, de cuyo mes no puedo recordar, sentí un escalofrío que me puso los pelos de punta y un viento que me susurraba al oído unas palabras que nunca entendí y que hasta hoy son todo un misterio para mi, sin embargo sabía que debía hacer algo pero nunca supe qué.

Me acompañaba una mujer, muy hermosa por cierto, cabello color negro que le llegaba hasta donde la espalda deja de ser, en la zona lumbar, ojos color marrón que hipnotizaban como la luna que se sujeta en el cielo al final de cada mes, de baja estatura pero perfecta en mi opinión, delgada con curvas bien definidas en las cuales yo conducía hasta desbordarme, perder el control y chocar. Si me preguntan por su nombre no podré decirles nada, no lo recuerdo, esa tarde fue demasiado confusa y poco es lo que logro recordar, y de mi vida sólo tengo pequeños fragmentos que al instante olvido, 
es como tener muchas preguntas pero pocas y confusas respuestas; lo único seguro es que, aquella mujer tenía que ver con lo que yo era. 

Como solía hacerlo siempre en tardes frías y lluviosas me sentaba en el estudio de aquella casa, prendía un cigarrillo, uno tras otro y bebía copas de vino hasta que la botella quedara vacía o hasta que la lluvia terminara. La mujer que antes mencione también solía acompañarme en aquellos días, pero ese día decidió no hacerme compañía por razones que desconocía. 


En la escena se encontraba presente otra persona, un tercero entre aquella doncella y yo, un hombre que al parecer no me agradaba mucho, lo odiaba hasta con las ganas que no tenía, quise que se fuera, que me dejara a mi y a la mujer con piel delicada y de color cálido en paz, pero él siempre estaba ahí, esperando aprovechar la situación para que yo cortara lazos con aquella mujer o que nuestra relación flaqueara; quise que muriera, lo pensaba todas las noches, era un instinto asesino que se apoderaba de mi cuando yo recostar mi cabeza sobre la almohada e intentaba quedar profundamente dormido, soñaba con hacerlo, planeaba como hacerlo, pero suponía que nunca lo había hecho. 


Estaba sentado en el estudio y andaba algo distraído, de repente escuche un golpe que me trajo de nuevo a este mundo. El sonido era muy similar al de un objeto cayendo al suelo, el ruido me hizo saltar y reaccione; en seguida, me pare de aquella silla y sentí como si hubiera hecho algo antes de que el ruido me hiciera entrar en razón pero no podía recordarlo. Me dirigí hacia donde el ruido había estallado, subí escalón por escalón y al ir subiendo me daba una visión más clara del lugar. Cuando supere el último escalón observe mucha sangre en el suelo, seguí el rastro que me guío hasta una habitación y encontré a aquella mujer derramando sangre por montones, por todos lados y a su lado, un cuchillo. Me sorprendió aquella imagen y no supe que hacer, me quede quieto, paralizado y sin palabras.


Minutos después de aquella imagen, la cabeza me empezó a dar vueltas, me costaba mantenerme en pie y de nuevo el viento me susurro al oído pero una vez más no pude entender sus palabras. Mire mis manos y estaban bañadas en sangre, aquello se me hacía inexplicable, no había tocado el cuerpo sin vida de aquella deseada mujer, ni siquiera me había acercado a ella, al instante, a mi mente venían recuerdos borrosos, recuerdos recientes. Todo es muy confuso para mi, yo sólo se que tuve una vida y ahora no sé donde esta, ni siquiera puedo recordarla con claridad. 

En lo que podía recordar, observaba como paso tras paso mientras cruzaba el pasillo que llevaba a la habitación en donde se encontraba aquella mujer, la veía suplicar por su vida y a su vez la veía morir mientras le propinaba fuertes puñadas en el pecho, al darme cuenta de la situación y cuando mi mente se despejo un poco supe que quien le había arrebatado la vida a aquella mujer había sido yo, me inundo una gran tristeza por lo ocurrido; me di vuelta, me tope con un espejo y allí estaba aquel tercero que tanto odiaba, poco a poco la tristeza se convirtió en ira hasta que resolví acercarme al lugar de la muerte, tome el cuchillo entre mis manos y lo enterré en mi pecho, al instante lo solté y caí al lado de la hermosa dama fría. 


Por fin mi gran deseo había sido cumplido, aquel hombre había muerto aunque me hubiese costado mi propia vida. Sin embargo la sonrisa no tardó en aparecer en mi rostro pues ya no se interpondría en mi camino para llegar a la doncella con la que esperaba encontrarme en mi recorrido al más allá. 

viernes, 2 de mayo de 2014

La deseo, muchísimo, tanto que con solo verla de lejos me entran las ganas de acercarme y besarla hasta dejarla sin aire, abrazarla por la espalda y respirar sobre su cuello, acariciar su delicada piel y saciarme hasta el éxtasis, enredar entre mis dedos su cabello y perderme en su mirada, rosar su boca con mis dedos y nunca soltarla, pero ese es el punto, está lejos y por lo tanto ella ya se soltó de mi deseo.

jueves, 1 de mayo de 2014

Entre tu y yo hay una complejidad que nos divide y un sentimiento que nos une, una mirada y unas ganas que nos marcan, un pensamiento constante y una sonrisa que nos calma, un extrañarnos a infinidades y un abrazo reconfortante, un dulce gesto y un comernos a besos.